De forma complementaria a la tricopigmentación y al cuidado del cuero cabelludo, existen otras técnicas con muy buenos resultados, como son la mesoterapia y la ozonoterapia capilar.
- La mesoterapia capilar permite introducir, mediante finas agujas, principios activos de alto poder para estimular el crecimiento, aportar vitaminas o frenar la caída del cabello. Esta terapia, aplicada por médicos especialistas, te permite obtener excelentes resultados en muy poco tiempo. Con el paso del tiempo, nuestro cuerpo va perdiendo vitaminas, minerales y otras sustancias necesarias para el crecimiento del cabello. De esta forma, la mesoterapia capilar nos ayuda a compensar esa pérdida de nutrientes y a aumentar la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, estimulando los folículos capilares y reduciendo la caída del pelo.
- La ozonoterapia capilar, por su parte, es una técnica no invasiva que permite la oxigenación máxima del cuero cabelludo, promoviendo la circulación de la sangre por toda la zona y frenando y previniendo la muerte de los folículos. De esta forma, el pelo se regenera y consigue una fuerza, vitalidad y brillo mucho mayores. Por otro lado, hay que destacar que la aplicación del tratamiento de ozono en el cuero cabelludo también nos puede ayudar desde un punto de vista preventivo y regenerador, especialmente frente a los casos de alopecia androgénica. La ozonoterapia nos ayuda a fortalecer el cabello y evitar así su caída, a la vez que regulamos la grasa y protegemos las posibles infecciones fúngicas. Sin embargo, en casos en los que el cabello ya ha comenzado a caerse, el ozono nos permitirá recuperar las zonas despobladas. Al controlar el sebo del cuero cabelludo, permite que el folículo piloso respire mucho mejor, por lo que absorberá los nutrientes de forma óptima. Además, las terapias de ozono tienen un efecto antioxidante basado en la regulación de la formación de radicales libres y del estrés oxidativo.
Consulta nuestro catálogo de servicios y tratamientos para la mejoría y recuperación de tu cabello.

